«Por eso pinté los chicles de la acera de la entrada a tu museo de esos 4 colores, los del parchís, porque el parchís y la evolución de las especies que ahí estudiáis tienen mucho que ver: ambos están basados en 3 o 4 reglas muy simples y, sin embargo son complejos ejercicios de supervivencia, y es que ¿sabes una cosa? El ajedrez, por ejemplo es un deporte muy sencillo porque en algún sitio todas las partidas están ya escritas, solo hay que analizarlas con una computadora, pero el parchís se fundamenta en la tirada de un dado y esas emersión del azar a lo real es lo más complejo que una persona pueda llegar a imaginar. Entonces ella alzó la jarra y brindó. Esa noche pusieron por primera vez el colchón bajo la panza de T-Rex, costumbre que fueron adquiriendo.»Agustín Fernández Mayo, Nocilla Experience, Madrid, Alfaguara, 2008.
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2 comentarios:
"Andábamos sin buscarnos, sabiendo que andábamos para encontrarnos" Cómo me gusta Rayuela!!!!! Y sobre todo esa frase, dice tantas cosas, es casi una ley en mi vida, creo.
Pilar! Qué tal todo???
Un beso grandote!
se.
la traición
siempre vence
presenta sus autocondenas legales
y firma en sus sexos atrofiados
a la manera de las modernas inteligencias
emocionales robos con licencia
insultos mezquinos
de sudados morales
peludos huevos sus besos de látex
extenuada pasión pegada con laca
demócratas exangües
elementales astros
estériles de sentido
que lo llenan todo
como chicles pardos
por el suelo eparcidos
como miseria de un mundo
mascando siempre heridas escupidas
y pegadas a llagas secas
de luz antigua
emilio papel DIVISIONARIO 2003
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