miércoles, 21 de mayo de 2008

INTERTEXTUALIDAD (MADE IN CARREFOUR)

Kasimir Malevich, Cuadrado negro sobre fondo blanco, 1923-29


Para Coque Sáez,
por los robos que tornan llamadas de atención
y las compras que devienen conversación;
para que sigas estando en el bando B ;)

«Un texto está formado por escrituras múltiples […] pero existe un lugar en el que se recoge toda esa multiplicidad, y ese lugar no es el autor […] sino el lector: el lector es el espacio mismo en que se inscriben, sin que se pierda ni una, todas las citas que constituyen una escritura […] pero el destino ya no puede seguir siendo personal: el lector es un hombre sin historia, sin biografía, sin psicología; él es tan sólo ese alguien que mantiene reunidas en un mismo campo todas las huellas que constituyen el escrito. […] el nacimiento del lector se paga con la muerte del autor»[BARTHES, R., «La muerte del autor», en: El susurro del lenguaje. Más allá de las palabras y la escritura, Barcelona, Paidós comunicación, 2002, p. 71.]
Sí, a mí también me gustaría decir "me gusta o no me gusta" o, simplemente, "me emociona o no me llega" cuando veo un cuadro, leo un libro o escucho una canción; pero a estas alturas no podría engañar a nadie (ni siquiera a mí misma). Sí, he de realizar una confesión: el análisis me puede (y me pone). Yo también soy una de esas críticas que siguen trabajando muchos años después a costa de Joyce o Duchamp (que para el caso es lo mismo, dado que los dos hacían literatura). A los que estamos este bando A (de Anhedónicos del arte), sólo nos queda el consuelo de pensar que los que estáis en el bando B (el de los amantes del arte, los que aún disfrutan, los que no pretenden convertir sus comentarios en juicios, los rubios, los morenos, los gordos, los flacos...) también habéis matado al Autor. O, como yo misma (en tanto crítica) diría: hemos/habéis intertextualizado tanto el texto que ya no lo reconoce ni su padre. La diferencia entre vosotros y yo, es que los críticos siempre acabamos citando a Barthes.
Pero tampoco es necesario ponerse apocalípticos, da igual el bando que uno suscriba, ya que con la muerte del Autor (por mucho Barthes que se cite) ocurre lo mismo que con Dios (Nietzsche), el arte (A. Danto), la pintura (K. Malevich) o el propio Jesucristo: siempre resucita al tercer día.
(Y si no, echemos un vistazo a la portada del Qué leer o vayamos a una subasta de Christie´s)







1 comentario:

Anónimo dijo...

Estuve tiempo buscando la mejor manera de responder, será cifrado. Dividido en tres. Simplemente permíteme que me tome mi tiempo. Ya te dejé un primer plato.